Más de 200 jóvenes de distintas localidades del departamento de San Pedro participan de un retiro organizado por la Renovación Carismática Católica de la Parroquia San Pedro Apóstol, que se desarrolla en las instalaciones del IEA Nº 2. La propuesta reúne a participantes de entre 12 y más de 20 años, además de jóvenes invitados de otras comunidades, en tres jornadas de encuentro, reflexión y espiritualidad.
Lorena De Barba, coordinadora de la Renovación Carismática Católica, explicó que el retiro, que se realiza por sexto año consecutivo, contempla charlas generales y talleres organizados de acuerdo con las edades de los participantes. Entre los principales ejes temáticos se encuentran la construcción de la identidad juvenil, el reconocimiento de la propia dignidad como hijos de Dios, las adicciones y los consumos problemáticos, así como los desafíos que atraviesan actualmente las familias.

“Retirarme significa salir de mi zona de confort, salir de ese yo cotidiano y poder encontrarme con otros, vincular mi realidad con otra realidad y aprender a partir de eso. A veces, conocer que no soy el único que pasa por una situación difícil permite descubrir que se puede salir de ese lugar, que se puede sanar y encontrar una salida junto a otros”, expresó Lorena al referirse al sentido de esta experiencia para los jóvenes.
El encuentro también cuenta con la participación de Tatiana Morínigo y Adrián, un matrimonio proveniente de Eldorado que llegó especialmente invitado para acompañar las jornadas desde el Ministerio de Música. Ambos destacaron la importancia de acercarse a las nuevas generaciones, compartir su experiencia de fe y transmitir el mensaje de Jesús a través del servicio y el testimonio de vida. “No somos ejemplos, somos testimonio de lo que Jesús va haciendo en nuestras vidas”, expresaron al referirse al compromiso de acompañar a los jóvenes.
Por otra parte, los integrantes del Ministerio de Música valoraron la apertura de los participantes y señalaron que, si bien al comienzo suelen mostrarse tímidos, con el paso de las horas comienzan a generar confianza y a compartir sus experiencias. En la misma línea, Lorena destacó que el retiro está abierto a jóvenes de distintas creencias, incluso a quienes no tienen experiencia previa en la Iglesia. A través de talleres, momentos de oración, música y reflexión, la iniciativa busca promover el encuentro, fortalecer los vínculos y brindar un espacio de contención para que los jóvenes puedan compartir sus realidades, fortalecer su fe y descubrir que no están solos frente a las dificultades.

